La vacunación contra COVID-19 no mejora el estado de la vitamina D en el organismo

La vacunación contra COVID-19 no mejora el estado de la vitamina D en el organismo

La enfermedad por COVID-19 es causada por un coronavirus llamado síndrome respiratorio agudo severo  (SARS-CoV-2). Los SARS utilizan un gran número de mecanismos  para evadir su detección por la respuesta inmune del huésped.1

El virus se transmite de persona a persona vía aérea a través de aerosoles o secreciones. Se estima que cada persona infectada transmite el virus a 2 personas más. Del 10 al 30% de los individuos infectados permanecen asintomáticos.1

Una vacuna en contra del SARS-CoV-2 debe actuar en contra de la infección, enfermedad y transmisión, lo que contribuye al control de la enfermedad. Están diseñadas para enseñarle al cuerpo a reconocer fácilmente el virus que causa COVID-19  y bloquearlo.2

¿Qué tipo de vacunas para COVID-19 hay y cómo funcionan en el cuerpo?

Algunas son:

  • De virus inactivos o debilitados: utilizan una forma del virus que ha sido inactivada o debilitada para que no cause enfermedades pero que aún así, genere una respuesta inmunitaria.3
  • A base de proteínas: utilizan fragmentos inofensivos de proteínas o capas proteicas que imitan al virus para que se genere de una forma segura una respuesta inmunitaria.3
  • De vectores virales: utilizan un virus seguro que no puede causar enfermedad pero sirve como una plataforma para producir proteínas de coronavirus y generar así la respuesta inmune.3
  • De ARN o ADN: utiliza ARN o ADN genéticamente modificados para generar una proteína que por sí misma desencadena de manera segura la respuesta inmune.3

Las vacunas ayudan a desarrollar inmunidad en contra del virus, lo que significa que disminuye el riesgo de contraer la enfermedad.3

La vacunación protege a las personas de enfermar gravemente y morir por COVID-19. Sin embargo, ninguna vacuna es 100% efectiva y las infecciones y la transmisión se pueden dar. Muchos factores como la edad, condiciones de salud preexistentes, enfermedad por COVID-19 previa, exposición actual al SARS-CoV-2 o la circulación de variantes del virus, pueden tener impacto en la efectividad de la vacuna.3

Aunque el cuerpo ya reconozca el virus una vez que se recibe la vacuna, el promover un sistema inmune efectivo es el mejor recurso que se tiene para poder pelear en contra de cualquier infección que quiera permanecer en el cuerpo. Un ejemplo de esto es mantener un buen nivel de vitamina D en sangre, ya que ayuda a mejorar el sistema inmune y así pelear en contra de la mayoría de las infecciones.4

¿Pero cómo se logra llegar a una suficiencia de VD para poder tener todos los beneficios que nos da esta vitamina? Lo ideal es que los niveles de VD en sangre sean mayores de 30 ng/ml, lo que se puede lograr con suplementación de 4,000 UI/día de colecalciferol por un mínimo de 8 semanas.5

Referencias:

  1. Marian AJ. Current state of vaccine development and targeted therapies for COVID-19: impact of basic science discoveries. Cardiovasc Pathol 2021 Jan-Feb;50:107278.
  2. Hodgson SH, Mansatta K, Mallet G, Harris V, Emary K, Pollard AJ. What defines and efficacious COVID-19 vaccine? A review of the challenges assessing the clinical efficacy of vaccines against SARS-CoV-2. Lancet Infect Dis 2021;21:326-35.
  3. OMS [Internet] Suiza [Actualizado 28 Oct 2020;Citado Julio 2021]. [aprox 1 pantalla]. Disponible en: https://www.who.int/news-room/q-a-detail/coronavirus-disease-(covid-19)-vaccines.
  4. El Shahawy MS, Hemida MH, El Metwaly I, Shady ZM. The effect of vitamin D deficiency on eradication rates of Helicobacter pylori infection . JGH Open 2018 Aug 2;2(6):270-275.
  5. Torres E, Nogués X. ¿Cómo utilizar la vitamina D y qué dosis de suplementación sería la más idónea para tener el mejor balance eficacia/seguridad? Rev Osteroporos Metab Miner 2014 6; (Supl1): S1-4.