Las baterías descargadas

El método más fácil para obtener la vitamina D que nos falta es sin duda, la exposición al sol que además es gratis. Con una exposición adecuada y responsable se obtendría el 90% de los requerimientos de nuestro organismo. Desgraciadamente, y debido a las intensas campañas de prevención del cáncer de piel, la gente evita exponerse a los rayos del sol. Aunque la obtención de vitamina D por la piel sólo requiere de 15 minutos bajo el sol, es difícil convencerlos de que se desprendan de ropa y bloqueador solar.

Los alimentos no son una fuente importante de vitamina D ya que son sólo unos cuantos los que la contienen y en poca cantidad. Con la dieta no se puede alcanzar un nivel óptimo de vitamina D. Se hace imprescindible, entonces, considerar de manera importante, el consumir las presentaciones que nos ofrecen en la farmacia, pero sólo que nuestro médico, después de una historia clínica completa y de una exhaustiva revisión, nos la prescriba.

Ahora, si tomamos suplementos farmacéuticos, ¿cuánto debemos tomar? La respuesta la tiene nuestro médico porque depende de qué nivel queremos alcanzar. Entre 20 y 30 ng/mL es la cantidad que sugieren los expertos para que este nutriente nos proporcione beneficios en nuestra salud tales como reducción del riesgo de cáncer, de diabetes y de enfermedades cardiovasculares entre otros.

En nuestro medio, la forma más usual de tomar suplementos es el llamado colecalciferol, que también se conoce como vitamina D3 y, para alcanzar niveles de 30 ng/mL, es necesario tomar hasta 4,000 UI de colecalciferol en forma de vitamina D3 todos los días.

Está demostrado, por medio de un estudio clínico científico serio que el ingerir 4,000 UI diarias de vitamina D3 proporcionan mayor sensación de bienestar, un mejor estado emocional y mayor vitalidad que las presentaciones con menos UI.

Evidentemente, y sobre todo después de las malpasadas nutricionales de las vacaciones de verano y de los excesos de las fiestas patrias, es conveniente visitar a nuestro médico y que él decida qué debemos tomar y cuánto y cómo modificar los hábitos dietéticos de tal manera que recuperemos nuestra salud al 100%.

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